Ir al contenido principal

La Liga de la Justicia



El mundo atraviesa una época de pesimismo luego de la desaparición de Superman. Sin embargo, el sacrificio que hizo por la humanidad alentó en Batman y en la Mujer Maravilla sus ideales de justicia.

Mientras en el día a día combaten la delincuencia común, ambos descubren que una invasión alienígena se acerca para conquistar  el planeta y acabar con la vida humana. Entonces se darán a la tarea de reunir a un grupo de humanos con habilidades superespeciales para poder hacerle frente, pero quizás no sean suficientes…

Así de simple es el argumento de La Liga de la Justicia, sin necesidad de plantear tramas enrevesadas, ni hacer reiteradas referencias a otras historias que se inmortalizaron en las viñetas. No, esta vez, los productores apostaron por una historia que va del punto X al punto Y, sin mayores sorpresas, lo cual es un acierto para una serie de películas que arrancaron cojeando porque, de inicio, pretendían condensar todo el universo cinematográfico de DC.

Se trata de una historia genérica, contada muchas veces en otras películas, incluso con los superhéroes de Marvel, pero, al final de cuentas, funciona y funciona por sus protagonistas.

Ben Affleck como Batman sigue siendo ese ser enmarcado de un hálito de oscuridad, que carga las sombras de un pasado trágico. Es el estratega del equipo y a pesar de no tener habilidades extraordinarias es el más deshumanizado.

Gal Gadot, la Mujer Maravilla, demuestra que su película no fue casualidad, se nota empoderada de su rol como líder y su carisma se roba la pantalla cada vez que aparece. No está ahí solo por ser bella, siempre que pelea genera la sensación de que puede acabar con cualquiera.

Jason Momoa en el papel de Aquaman reivindica al personaje, que estaba estigmatizado como aquel que solo era útil en el océano para hablar con los peces. Es, guardadas las proporciones, el rockstar del equipo, un rebelde que está dispuesto a morir por su gente. Los guiños que se dan sobre su origen generan grandes expectativas para lo que será su película individual.

Ezra Miller como Flash es, tal cual como en los comic y las películas animadas, el alma del equipo e inoportunamente divertido. Su interacción con personajes tan serios como Batman o Aquaman provoca mucha hilaridad. En cuanto a los efectos especiales de su velocidad y la energía que dispersa, le dan un toque diferente respecto a lo que se había visto antes en otros velocistas similares.

Sobre los hombros de Ray Fisher recae el personaje de Cyborg, quien es el que menos trasciende, por momentos parece que fue incluido en la película para poder agilizar la trama sin tener que dar tantos giros.

Henry Cavill como Superman, a pesar de su inexpresivo rostro, tiene regreso  emocionante, sus apariciones son lo mejor de la película. Por fin, después de muchos años, se le hace honor al personaje.

Pero como los héroes están a la altura de sus villanos, el lunar de toda la película es Steppenwolf. En primer lugar, no tiene justificación alguna para sus acciones, es malo porque así lo requiere la película y punto. Su CGI se ve falso, parece el de un buen videojuego en lugar al de una película de gran presupuesto.

En resumen, se trata de una buena película, que tarda un poco en despegar, pero que después de que lo logra se hace muy entretenida. No es perfecta, tiene hoyos en la trama, pero cumple y abre una esperanza sobre este universo de superhéroes, que arrancó rengueando, pero que ya se sostiene solo.



Comentarios

Entradas más populares de este blog

Los 7 magníficos

En 1954 el director japonés Akira Kurosawa filmó Los 7 samuráis, una de las grandes obras de la cinematografía universal. Esta historia, ambientada en el Japón del siglo XVI, mostraba como un grupo de campesinos, cansados de ser asaltados por una horda de bandidos, deciden buscar a samuráis que luchen por ellos a cambio de comida. Con una excelente interpretación del icónico Toshirō Mifune y el perfeccionismo tras la cámara del maestro Kurosawa, rápidamente la obra trascendió las fronteras del ‘país del sol naciente’, y cautivó a millones en el mundo. Años más tarde, por esa manía ‘ancestral’ de Hollywood de adaptar a la cultura estadounidense las películas filmadas en otras latitudes, la compañía Metro-Goldwyn Mayer compró los derechos de Los 7 Samuráis y le entregó al guionista William S. Roberts y al director John Sturges la responsabilidad de realizar una nueva versión. Seis años después de la original, en 1960, fue presentada al mundo Los 7 Magníficos. Esta vez, ...

Mi primera vez con Sex Education

Por Camila Caicedo. Todo el mundo hablaba de Sex Education, en redes sociales. Se acababa de estrenar su segunda temporada, y yo, que no soy muy de ver series y maratonear, aún no me había sentido atraída por ella, a pesar de que llevara un año entre las sugerencias que me daba la plataforma. Sin embargo, muchos comentarios acerca de una escena relacionada con unión femenina me hicieron decidirme a verla. Esta es una producción inglesa, que hoy tiene dos temporadas, de ocho capítulos cada una, que duran aproximadamente 50 minutos. Su argumento se basa en la historia de Otis, un joven de 16 años, que cursa la secundaria y es hijo de una sexóloga. Un día, se atreve a dar un consejo sexual a un compañero, a pesar de su nula experiencia y, al salir todo bien, inicia una ‘clínica’ de asesoría sexual, con Maeve, una de sus compañeras, para ganar dinero. Con una premisa como esta y un lenguaje totalmente abierto, fue casi inevitable no seguir la historia y querer saber qué pasa...

La simplicidad de estar vivos

Por Camila Caicedo La primera vez que me senté frente a Everything Everywhere All That Once o Todo en Todas Partes Al Mismo Tiempo, estaba en un teatro lleno, con algo de tensión por el círculo que me rodeaba, y a pesar de llamarme la atención desde el cartel y la actriz que veía en él, la película (y la situación fuera de la pantalla) me fue saturando tanto que salí algo mareada, confusa y con el deseo de volver a casa.  En mi segundo encuentro con la cinta, que ya empezaba a ser reconocida por sus logros en taquilla, en plataformas y por su impacto cultural, sentí mucha expectativa por volverla a ver, tanto que cada salto en los multiversos que presenta me emocionó como si nunca la hubiera visto, me hizo llorar con la manera en que aborda la relación entre madre e hija y me generó una sensación de esperanza total en el futuro cinematográfico, gracias a The Daniels, el dúo de directores jóvenes que unidos habían logrado semejante hazaña.  Sin embargo, para escribir esta reseñ...